Los Secretos del sexo en el Amor


El sexo es vivido de forma distinta por cada persona pero además existen diferencias apreciables tanto en hombre como en mujer. El hombre es más capaz de desligar el sexo como acto placentero del amor y en cambio la mujer, normalmente, necesita más sentirse amada para poder tener relaciones sexuales.

En esta diferencia es posible que la sociedad y la cultura aprendidas hayan tenido mucho que ver puesto que a la mujer tradicionalmente se le ha enseñado que el sexo era una obligación y no un placer y la única persona que podía disfrutar con él era el hombre. El sexo para la mujer era la manera en que se mediaba la procreación y por ello ese mismo acto debía ir unido de amor, fruto del cual nacería el bebé.

Los años han pasado y las cosas, evidentemente, han ido cambiando pero aún existen ciertas diferencias generales en ambos sexos en la manera de vivir la propia sexualidad. El hombre por ejemplo se excita más rápidamente mientras que nosotras deseamos más calentamiento previo (juegos manuales, toqueteos, besos, caricias, etc…). Los estímulos visuales excitan más al hombre que a la mujer que prefiere la estimulación táctil.

La actitud de uno y otro suele ser distinta, así el hombre suele ser más el conductor de la relación mientras que la mujer es más receptiva. Todo lo que hemos comentado hasta el momento siempre tiene que considerarse en términos generales y el hecho de no pertenecer a esos patrones no responde a ninguna patología, hay que entender siempre a los seres humanos como seres individuales y es, precisamente, esa individualidad la que los distingue. En el tema del amor ambos sexos parecen coincidir en la edad adulta en que sí parecen unirse los sentimientos amorosos a la sexualidad.

Es en el acto sexual donde culminan la afectividad, la intimidad y la plenitud de unión con la otra persona. Ambos cuerpos y mentes se fusionan en uno y sienten mediante el placer obtenido la totalidad del otro. El sexo además de servir para procrear y para culminar la intimidad afectiva entre ambas personas, tiene determinados beneficios para la especie lo cual garantiza por sí solo su continuidad. La satisfacción obtenida con el sexo reduce las posibles tensiones de la vida diaria? El placer reduce el estrés y la depresión?

Vía para elevar nuestras capacidades de energía y la transmisión de ésta al otro. Cuando hablamos de afectividad incluimos el enamoramiento y el amor. El primero lo podemos definir como un sentimiento que surge de forma espontánea manteniéndose intenso durante un período de tiempo y con el paso de éste normalmente se transforma en amor, aunque algunas veces ese enamoramiento desaparece para surgir de nuevo en otra persona.

Los períodos de enamoramiento que vivimos a lo largo de nuestra vida pueden ser muchos, tanto con la misma persona como con personas distintas. El enamoramiento es un impulso que tiene la función biológica de formar parejas para así mantener la sexualidad en la especie y por lo tanto el seguimiento de ésta. El deseo es aquel impulso que nos conduce a ejecutar el sexo como forma de plenitud vital, más allá de la función reproductiva. El amor es una emoción como el enamoramiento pero con la diferencia de que es menos intensa aunque sí mucho más permanente y profunda.

El intelecto del ser humano tiene también mucho que decir en el sexo ya que como no sólo somos animales nuestros impulsos tienen cierta represión y raciocinio. En el ser humano la sexualidad está influenciada por las ideas y pensamientos que según como sean frenarán o darán rienda suelta a los impulsos sexuales. Pero como ya hemos repetido en diversas ocasiones los pensamientos los decidimos nosotros y si éstos son positivos fomentarán la emoción positiva mientras que si nos desbordamos y nos descontrolamos la emoción que activaremos será negativa.

¿Cómo se traduce esto en nuestra sexualidad?

Si controlamos nuestra mente dejándonos llevar por la pasión, la fantasía estimulante, el enamoramiento, los impulsos de acercamiento y el deseo viviremos una sexualidad completa y por tanto satisfactoria mientras que tememos perder nuestra imagen, nos sentimos ansiosos, nos reprimimos, etc… lo que obtendremos será siempre insatisfacción.

Cuerpo y mente deben estar unidos y libres de emociones negativas para equilibrar nuestro ser.

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